Aquellos que dicen que algo no puede hacerse suelen ser interrumpidos por otros que lo están haciendo... Joel A. Barker
Este blog es el órgano de difusión de las actividades desarrolladas por los agentes dinamizadores, así como de la visión que estos pudieran tener de la experiencia que supone serlo. En este último sentido, cualquier opinión expresada se hace a título exclusivamente personal y, por lo tanto, tan solo representa a quien la expresa.

jueves, 30 de agosto de 2012

Visita de los Agentes Dinamizadores de Limasa a la Casa – Fundación Ronald McDonald.



 Pues otra visita que hemos realizado los Agentes Dinamizadores de Limasa dentro de nuestro programa “Proyecto Tiempo”. Aunque este mes nos tocaba a la Asociación Ángeles de la Noche, por causas logísticas de dicha asociación lo hemos tenido que postergar hasta el mes de septiembre. Así que no hemos desaprovechado la ocasión para que el día 28 de Agosto pudiéramos visitar la Casa - Fundación Ronald McDonald.

Esta vez, el grupo fue más nutrido y, además de los ADN, nos acompañaron familiares y hasta amigos del Facebook. Este es el espíritu de estas visitas voluntarias, que seamos el máximo de personas posibles para conocer por dentro las asociaciones que nos rodea y, si alguien lo desea, incorporarse a estas ONG´s como voluntario. Por eso esperamos más personas en las próximas visitas.

A las 17.00 de este día quedamos en la puerta de la Casa Ronald McDonald y allí nos esperaba Cecilia,  la responsable de la misma que desprendió encanto y simpatía. Antes de entrar nos explicó un poco cómo surgió la idea de la Fundación y también cómo es totalmente independiente, tanto en su gobierno como en su financiación. A continuación nos estuvo enseñando habitación por habitación, todas las dependencias que existen en la Casa y, a su vez, nos iba explicando un poco su funcionamiento y las normas básicas o requisitos que son necesarios para que una familia pueda hacer uso de esta Fundación. Como el lema bien dice, es “Un hogar fuera del hogar”. Es decir, que no es un hotel, si no un lugar donde pueden hospedarse y que sea lo más parecido a un hogar, mientras dura el tratamiento del niño en el Hospital Materno Infantil. 


 Esta casa se inauguró en febrero de este año y está emplazada muy cerca del Hospital Materno Infantil y  los terrenos donde están construidos son una cesión por 50 años de la Diputación de Málaga. La ubicación no la pudimos ver más acertada, puesto que, en muy pocos minutos, la familia se puede trasladar andando desde la Casa hasta el Hospital. Con esta visita también queremos hacer saber las necesidades de cada asociación y en esta, además del dinero, que será por desgracia una necesidad atemporal, son necesarios voluntarios que hagan todo tipo de actividades. Como nos comentó Cecilia, desde barrer el patio hasta jugar con los niños.


Los Agentes Dinamizadores de Limasa nos fuimos con la satisfacción de saber que habíamos acertado al querer colaborar mediante varias actividades con esta Fundación, como son la rifa benéfica que realizamos el 14 de agosto en la Caseta de Limasa en el Real de la Feria o la Cena Benéfica que tenemos en proyecto realizar estas Navidades. Todos nosotros nos fuimos con la sensación que, aunque todas las ONG´s tienen un sentido social verdadero, en el momento que hablamos de las personas más indefensas e inocentes de la sociedad, debemos volcarnos un poco más para poder apoyar a las entidades que los refugian.

A continuación publicamos los textos de Víctor Fernández y Rubén González, donde nos ofrecen su particular visión de la visita. 













CASA ROYAL MCDONALD.


No se si podré explicar en estas pocas frases, las sensaciones que estos días corren por mi cuerpo. Creo que los que estuvisteis el día 27 de agosto coincidiréis alguno conmigo.
Pero siento una necesidad de contar donde estuve, a todo amigo que se cruza por mi camino, a la familia, a los compañeros, que a veces pienso que se lo he contado ya y la emoción hace que sea repetitivo. Esas preguntas... ¿Y dónde esta? ¿Y qué se hace allí? ¿Y cómo es? ... Y no me cansaré de explicar una y otra vez lo mismo. Lo mas gracioso es que cada vez que lo cuento me acuerdo de algo más...esos murales súper originales, esos chicos jugando con la monitora, esas neveras con los animales que identificaban cada familia...

Todo comenzó con la puesta en escena de Cecilia, una chica que su presencia emanaba tranquilidad y sosiego, que sería la encargada de guiarnos por esos pasillos que radiaban vida. Allí estábamos todos los compañeros un poco expectantes y con unas ganas enormes de preguntar, ¿y cómo se financia?, ¿y cuántos trabajadores sois? Un sin fin de preguntas que respondían a las ganas de conocer el proyecto.
Haciendo la visita tan cordial y dinámica, Cecilia consiguió que todos fuéramos comentando cosas, como sorprendidos de lo bien que se puede desarrollar, en esas instalaciones, el cometido de la fundación.

No os podéis imaginar, por mucho que os cuente, lo que puede aportar esa "casa" al entorno familiar del niño. Para mi entender es casi tan importante la paz, estabilidad, tranquilidad y felicidad de la familia y el niño que se encuentren conviviendo, que una intervención. Todo radica en la idea de que el niño y su familia no tengan ningún problema en realizar las labores cotidianas, como hacer la comida, lavar la ropa, incluso limpiar, para que no suponga un contratiempo para la enfermedad y tampoco sean una vacaciones en un hotel.
Salones donde charlar, ver televisión, mesas de billar, juegos de todo tipo, ordenadores...Para que no suponga un trastorno en la vida del menor.
Cecilia y Víctor.

En dichos salones puedo imaginarme las familias comentando sus inquietudes, sus problemas, sus alegrías, como si fuera una terapia. Los niños jugando o realizando tareas escolares con los monitores, vamos,  lo que una familia puede realizar en su casa normalmente, en la "casa" lo pueden realizar.
Tengo que destacar la ubicación, me parece todo un acierto, justo al lado del Materno infantil, simplemente genial.

En fin, no puedo describirlo todo pero en estas líneas he intentado expresar algunas cosas que vi y emociones que sentí y siento, simplemente con una visita a una "casa".
Creo que el proyecto es precioso, y doy las gracias por la humanidad y el buen rollo que me ha aportado esta experiencia...

GRACIAS FUNDACIÓN ROYAL MACDONALDS


Víctor Fernández Crespo.

La Casa Ronald McDonald: las exclamaciones coleccionadas.


Hace varios años estuve en un viaje organizado por toda Italia con mi pareja. El día que pasamos en Roma tuvimos como guía a un italiano que hablaba perfectamente el español y, además, con acento sudamericano. Era una persona muy agradable y tenía muy claro cual era su trabajo y cómo impresionarnos con sus explicaciones. En un momento dado nos dijo que guardáramos un ¡oh! de admiración cuando dobláramos la siguiente esquina. La Fontana di Trevi ¡Oh! de admiración al canto de todo el grupo. Pasados unos cuarenta minutos, nos exigió que sacáramos otra exclamación al pasar una calle y llegar a una plaza. Inmenso ¡oh! nos salió a los cincuenta turistas. El Partenón de Agripina allí presente. Y así tuvimos que dejar por toda Roma tantos oes como nos indicaba nuestro apreciado guía. Esta escena se me vino a la cabeza nada más posarnos en la entrada de la casa Ronald McDonald. Tenía la impresión que, sin que lo pidiera Cecilia, íbamos a dejar nuestros ¡oh! Por cada rincón de la misma.

Cecilia fue nuestra guía en la maravillosa visita a la Fundación. No dejó de sonreír en ningún momento y seguro que llevaba unas cuantas (muchas) horas en el trabajo. Pensé que si esta es la sonrisa que se deben encontrar las familias en su entrada, seguramente una gran parte del estrés por el movimiento que va a haber en sus vidas, decaerá fantásticamente. Ella nos expuso el funcionamiento de la casa y lo que mejor y más claro se me pudo introducir en mi cabeza, es que no es un centro asistencial. Pues perfecto. Las familias y los niños que son tratados en el hospital deben de saber que esta casa sólo sirve para cubrir la necesidad de acortar la distancia y favorecer la estancia. Son familias que tienen sus casas alejadas del hospital y que no tienen oportunidad de poder alojarse en otro lugar tan adecuado como es este. También resaltó que no es un hotel, que las familias deben de tener la misma rutina de trabajo doméstico que en su casa. Deben de hacer la compra, limpiar su habitación, etc. Esto es así para que el niño que tenga que recibir tratamiento, sólo conciba como un agente extraño el ir y venir al hospital. Por lo demás, que perciba que nada cambia. Por todo esto el lema de la casa es “Un hogar fuera del hogar”. No hay mejor manera de entenderlo.
¡Oh! En el momento de entrar; otro ¡oh! coral en la zona común; ¡oh! En la habitación de juegos; otro… y otro… Estas exclamaciones no eran sonoras y guiadas como los que viví hace cinco años en Italia. Eran visuales y totalmente espontáneas, las vi y las noté. Sentí cómo todos mis compañeros tenían esos ojos exclamativos y seguro que soltaban esos ¡oh! También sentí que Cecilia lo sabía y nos miraba y seguro que pensaba, vuestras exclamaciones nos hace sentir que estamos por el buen camino. Pues sí, cada vez que veíamos la alegría, luminosidad y limpieza de las habitaciones que nos enseñaba, nos mirábamos con complicidad y nos dedicábamos a gesticular con las muecas que demuestran la satisfacción que desprendíamos por aquella visita. Hasta comentamos que habíamos acertado de pleno al querer colaborar con esta Fundación. Otro ¡oh!... y Cecilia hasta nos enseña el cuarto de lavadoras, pues otro…

Por mucha admiración que derrocháramos, debemos recordar cuál es el único motivo por el cual esta casa existe. Es una necesidad que lo que quiere cubrir es que, ya que el niño debe de ser tratado en el hospital, por lo menos el grado de tensión y nerviosismo por la estancia no exista. Y seguro que la recuperación es más llevadera. Esta casa no debería de existir. Las enfermedades infantiles no deberían existir. Pero existen. Por mucho que empáticamente quiera adentrarme en esas familias, me es imposible. No puedo llegar a saber qué es lo que piensan en este momento, pero lo que sí tengo seguro es que en esta casa y la inmejorable ayuda que le brindan, harán que esa ansiedad que les suscita, no ya la maldita enfermedad, si no esos problemas adicionales, la puedan transformar en cariño y comprensión hacia el niño, que es lo verdaderamente importante. Lo único. Recapacité todo esto observando a una de las familias que estaban en la zona común.


¿Qué pasó con nuestras exclamaciones? Imaginaros el resultado de la multiplicación de nuestros ¡oh! por cada habitación enseñada. Un gran saco seguro que habían desperdigados por todo el recinto. Cecilia no se fue a casa cuando terminó la visita. Nos despidió después de las fotos con su sempiterna sonrisa y así se fue a recolectar todas nuestras exclamaciones habitación por habitación. Se dio cuenta que hasta en los pasillos y murales habían. Y como no pesan casi nada y no manchan, también las recogió. Cuando estuvo totalmente segura de que no quedaban ninguna, las posó sobre la mesa y pensó que sería bonito coleccionar todas las exclamaciones que puedan recibir y pensar en ellas cada vez que puedan venir malos tiempos y así seguir luchando por este prodigioso proyecto, mantenerlo y mejorarlo en la medida de lo posible. Pensó que las catalogaría por visitas recibidas y que todas serán un apoyo perenne. Una a una las miró y alargó más su sonrisa. Y esto fue lo que me hubiera gustado que hubiera pasado nada más salir de la casa, esto fue lo que me imaginé mientras nos alejábamos de la Fundación. Pensé que sería maravilloso que la Casa Ronald McDonald y Cecilia se convirtieran en coleccionistas de exclamaciones.

Rubén González.

miércoles, 29 de agosto de 2012

DÍA DE FERIA DE LOS ADN.

Pepe Suvires, Javier Carralero, Rafael Arjona, DYNAMIC, Luís Martín, María Ángeles Fernández y Antonio Martos.

 Pues ya es el segundo año que nos reunimos y hacemos como nuestro un día de feria. Eso sí, acompañados por todos los compañeros, familiares y amigos que quieran participar. Nuestra intención es intentar que cada vez podamos contar con el mayor número de amigos posible en estos acontecimientos, puesto que nos sentimos orgullosos del trabajo realizado durante este tiempo y queremos mostrar como, poco a poco, conseguimos pequeñas metas. Recordamos cómo el año pasado, estábamos un poco desorientados y la gran mayoría fuimos al evento todavía sin saber muy bien cuál era nuestro cometido y por qué nos reuníamos allí. Es verdad que nos dieron unas distinciones bastante emotivas. Es verdad que estuvimos rodeados de amigos. Es verdad que se sentían las ganas de hacer cosas. Pero también es verdad que la desubicación era patente. Todo esto cambió este año. Ya sabemos mejor qué es lo que realizamos, con quién y para quién; este encuentro fue más amigable – ya nos conocemos un poco más – y también se podía hacer sentir que estamos creando un grupo asentado con la predisposición de seguir trabajando y realizar los diferentes proyectos que tenemos en la agenda.

Vicente, responsable de la casa Ronald McDonald, explicando
el funcionamiento de la misma.

Pues bien, como los ADN no queremos que este día fuera un solo encuentro, nos pusimos manos a la obra y quisimos aprovechar la ocasión para realizar diferentes actividades y actos. Como aperitivo, el payaso Ronald McDonald, haciendo las veces de Embajador de la Fundación con su nombre, actuó para los más peques que se encontraban en la caseta. No sin antes que dijera un breve discurso Vicente, explicando las funciones que realiza dicha Fundación en Málaga.


D. Francisco de la Torre felicitando a DYNAMIC por su
reciente bautizo.


 Como nosotros también necesitamos una mascota para poder ser reconocidos, presentamos a la nuestra en sociedad, cuya primera idea fue concebida por nuestra compañera Carmen Gómez y hecha realidad por nuestra amiga Yoyi. Sin embargo le faltaba un nombre. Así que propusimos un concurso de nombres y al final aparecieron algo más de cuarenta opciones. Nuestro Gran Jurado, donde Javier Carralero actuó como presidente del mismo compuesto por compañeros y amigos,  tuvo el honor de elegir el nombre de nuestra mascota… DYNAMIC, que le dio vida nuestra querida compañera Lupe Jiménez. Nombre propuesto por nuestra compañera Mayte Amores Pino. Pero como había que bautizarlo para que su nombre fuera oficial, aprovechamos que se encontraba con nosotros Ronald McDonald para que hiciera las veces de juez y lo hizo a la manera medieval en el momento de otorgarle su denominación. Los testigos especiales fueron D. Francisco de la Torre, que además tuvo la deferencia de decir unas palabras apoyando nuestro proyecto, y Dña. Ana Navarro.

Cuando terminó este grandioso momento, la Asociación ARRABAL, nos hizo entrega de los diplomas que certificaban la realización por nuestra parte, de los talleres sobre la RSE que pudimos disfrutar el pasado mes de junio. D. Rafael Arjona, así como la Concejala Doña Ana Navarro y el Presidente de Arrabal, fueron los encargados de depositar en nuestras manos dichos diplomas. Así que sólo quedaba terminar con el sorteo de la rifa benéfica a beneficio de la Fundación Ronald McDonald en Málaga que pusimos en marcha unos días antes.

Un momento de la entrega de diplomas.
Estas fueron nuestras actividades que quisimos compartir con todos los compañeros, familiares y amigos que desearon acercarse a la caseta de Limasa en el Real de la Feria. Además de los directivos antes mencionados, o sea, D. Rafael Arjona y D. Javier Carralero, nos acompañaron para compartir este día Doña María Ángeles Fernández y D. Luis Martín; así que también queremos agradecer su deferencia en visitarnos en esta fecha que tan especial está siendo (y será) para nosotros . Como siempre ocurre en estos casos, tuvimos falta de tiempo, tanto para lo que queríamos mostrar, como para poder departir con los compañeros nuestras últimas noticias, ya hubieran sido laborales, como personales. Durante toda le semana de Feria, pudimos colocar una televisión en la Caseta y así poder visionar nuestras actividades y proyectos.

Este día es especial para nosotros, porque nos reunimos la gran mayoría; es un día que, por el escenario y las circunstancias, no tiene otro remedio que ser alegre y por eso siempre deseamos y procuramos trabajarlo y mejorarlo para que pueda se un gran disfrute para todos los asistentes…No nos cansamos de dar las gracias a todos los asistentes y colaboradores…



Ely y Ronald McDonald.

DYNAMIC y Ronald McDonald.

DYNAMIC, Yoyi y Chari.



DYNAMIC con José Antonio, Alicia y Francisco; representantes
de la Asociación ARRABAL.











martes, 21 de agosto de 2012

3º CERTAMEN DE PESCA DE LIMASA.



Alrededor de cincuenta fueron los compañeros que casi llenaron el autobús y que participaron en el 3º Certamen de Pesca Individual que organizamos los Agentes Dinamizadores de Limasa. Como en los años anteriores tenemos que darle las gracias a nuestro compañero Antonio Tudela por el esfuerzo y tiempo invertido a cambio sólo de intentar que la jornada fuera un éxito de participación y organización. Hasta Conil de la Frontera se desplazaron para realizar el torneo. Pero la experiencia empezó desde la misma salida en la puerta de La Térmica, donde recogieron a los participantes a las 16.00 del día 28 de Julio. Tenían – y seguro que aprovecharían – casi un día hasta la partida a casa el 29 de julio a las 9.00, para poder departir, charlar e intercambiar sensaciones más allá de la pesca; aunque este fuera, sin duda, el tema primordial y principal.
Pero como la pesca no deja de ser un deporte, y entendiendo que la competitividad hasta cierto grado es asumible, sana y necesaria para poder avanzar en la vida, hubo unos ganadores. Estos fueron los galardonados:

1º Miguel Villenas Martínez.
2º Manuel Egea Ramos.
3º Miguel Tudela Mayorga.
4º David Martínez Soler.
5º Jesús Ballesteros Jiménez.
6º Javier Prieto Gómez.
Premio especial al Róbalo más grande: Miguel Villenas Martínez.


Como no podía ser de otro modo y ya como tradición, los premios se entregaron en la caseta de Limasa del Real de la Feria el 14 de Agosto, con la compañía de D. Luis Medina – Montoya  y D. Rafael Arjona. Esperamos que el año que viene haya un 4º Certamen y que por lo pronto, sea igual de exitoso que este. Pero seguro que será mejor y más concurrido… Por nosotros que no quede.
Sólo queda agradecer a los organizadores y a todos los participantes, el interés y el entusiasmo que aportaron al evento, haciendo quedar a los trabajadores de Limasa en un gran lugar, tanto de participación como de sociabilidad. ¡¡Muchas gracias a todos!!





ENTREGA DE MUEBLES A LA ASOCIACIÓN CUDECA.

En la foto: Rafael Arjona, Gerente;  Antonio Martos, Representante de Trabajadores; Ángel Chavet; María González Benítez; José Antonio Suvires y Aldo Monaco. Por parte de la Fundación Cudeca: Rafael Olalla, Subgerente-Director Financiero; Chus de la Ossa, Responsable Asistencial;  Rocío Torres, Manager de Comunicación y Captación de Fondos; Katie O’Neill, Coordinadora de las Tiendas Beneficas y Paco Hervás, voluntario de transporte.
Y a los pies de todos, una parte de los muebles donados.


Pues ya han sido entregados. La primera remesa de muebles rehabilitados ya está en manos de la Asociación CUDECA. Seguro que en el momento que a nuestra compañera María Benítez se le ocurrió la idea de reciclar los muebles, viendo como había algunos que llegaban al vertedero y que no estaban en un estado del todo irreparables, no podía ni imaginar que se podía plasmar en este momento: reparar y rehabilitar unos muebles que otras personas dan como perdidos o desusados y entregarlos a una asociación como CUDECA.

Tenemos que tener en cuenta de la importancia de este evento. Todos los miércoles por la tarde un grupo de compañeros salían de sus casas hacia el taller de reciclaje de muebles con el pensamiento de intentar aportar sus conocimientos y sus aficiones para desarrollar este proyecto, que además de María, han colaborado muy estrechamente. Pepe Berdugo “El carpintero”, Antonio Bernardo, Leiva... todos voluntariamente, (algunos hasta han cambiado el turno) se han dedicado a este menester con el único propósito de realizar esta labor de empatía y generosidad a cambio de la satisfacción de saber que esos muebles desechados por algunos, iban a ser reparados por ellos primero y entregados a CUDECA después. Todo este ambiente de compañerismo y colaboración se desarrolla en un espacio habilitado en el CAM gracias a la colaboración de LIMASA. Han convertido un trabajo que les ilusiona y les llena, en una entrega de esperanza y solidaridad. Han conseguido que unos muebles que parecían estar ya en su último lecho, fueran embellecidos y puedan tener la obligación de llegar a las manos de CUDECA y que la misión de los mismos sea recaudar dinero para que la Asociación siga su buen y ejemplar camino.

Los ADN nos sentimos orgullosos tanto de María Benítez que encabeza este proyecto, como de todos los compañeros que se acercaban con ilusión constante hasta el taller de reciclaje de muebles. Por esto queremos resaltar que este es uno de los sentidos de nuestro trabajo. Por esto es por lo que realizamos lo que realizamos. Lo que pretendemos y queremos; que con gestos como este, podamos aportar nuestro granito de arena a mejorar nuestro entorno.



miércoles, 25 de julio de 2012

LA ASOCIACIÓN COLICHET Y NUESTRA REALIDAD.


Parte de la Hacienda Colichet.

No puedo ser exacto ni certero, pero creo que más o menos cuatro o cinco días antes empecé a preparar mis sentimientos y mi cuerpo para poder acercarme este día a la Hacienda Colichet. Ninguna de las visitas que realizo con las Agentes Dinamizadores la catalogaría como “una visita más”, pero esta precisamente, menos aun. En esos cuatro o cinco días que duró mi preparación, tuve que poner a punto mi armadura y escudo; dejarla reluciente y reforzarla. Cada vez que se acercaba el día, menos seguro me sentía de mí, así que la rehabilitación de mi armadura debía de ser mayor y mejor. La burbuja que estaba creando no era si no para que mi realidad no emergiera y se mezclara con la de la Hacienda Colichet. Estoy asentado a mi realidad y a nadie le gusta que se la trastoque, cambie o desfigure. Esa es la sensación que tenía en esos días que guardaba armas: pase lo que pase, mi realidad es mía. 

ADN explicando el por qué de la visita.

Así fue como llegó el día. Al acercarme con el coche, no ayudó su ubicación. Una Hacienda en medio de un descampado, que para encontrarlo casi me pierdo, si no llega a ser por la ayuda de un amigo no la encuentro… maldito amigo, pensé en ese momento. Este amigo me acercó hasta la misma puerta, pues era el ADN encargado de realizar el taller de reciclaje. Se abre, la puerta digo.

Me di cuenta en el momento que la puerta se abrió completamente que no era un escudo lo que construí, si no una barrera; una estúpida barrera que estaba hecha de arenisca y creíame que la hice de hormigón. La claridad que emanaba de la puerta no era de los ventanales. Eran de los ojos y las sonrisas de los allí presentes y esto fue lo que destruyó por completo la miserable barrera. Toda la energía que estaba recibiendo se me representó en un par de besos que me encasquetó una usuaria de la asociación. El vello se me erizó y sólo pude agradecer a mi amigo, a la puerta, a las sonrisas y a los ojos haber entrado en la Hacienda. Me sentí imbécil por haber desaprovechado esos cuatro o cinco días en intentar construir una barrera defensiva. Debía de haberlos aprovechado para prepararme positivamente y no empezar la visita con esa negatividad y aprensión. Me solté y, como mis compañeros, estaba dispuesto a conocer a la Asociación sin tapujos ni vendas.

ADN impartiendo el taller de reciclaje.
Mientras Pepe Suvires realizó otro magistral taller de reciclaje con los usuarios de la Hacienda, por falta de tiempo, Carmen Gómez, Víctor Fernández y yo mismo estuvimos dando un paseo con Joseba, que es el monitor socio – cultural de la asociación por los jardines y dependencias de la Casa. Nos empezó explicando que esta Asociación, en parte está financiada por Cáritas y en parte por fondos públicos, donde como máximo, pueden atender a trece personas. Mientras nos hablaba, sólo podía pensar en el positivismo casi extremo que desprendía: tanto por la forma de hablar como de gesticular. Nos estuvo comentando cómo y por qué llegan los usuarios a la asociación; son enviados desde la sanidad pública o directamente recogidos de la calle en un estado bastante deplorable. ¿Cómo se puede llegar a esta situación? ¿Cómo es posible que se puedan tratar a personas así? Y no me puedo imaginar el estado de entrada, puesto que los veo felices, con buena cara, aseados y animosos. Creo a Joseba y cada vez estoy más receptivo. También nos cuenta las actividades diarias que realizan y, la verdad, es un no parar. Eso nos lo explica muy bien. Son personas que deben de estar en constante movimiento para que no decaigan en su ánimo y se acuerden lo menos posible el por qué de su estancia allí. También intentan salir lo más posible a la calle, al teatro, al cine o al bar de al lado a tomarse algo sin los monitores, para que se sientan que no están atrapados. Lamentablemente son personas poco visitadas, bueno, nada visitadas y esto es lo que pueden llevar peor. Por eso nos hace un llamamiento. A saber. Se necesitan voluntarios para hacer compañía, para dar paseos y para ayudar a mover las sillas de ruedas y poco más. Todas las demás tareas están cubiertas por personal laboral, pero sí que se necesitan voluntarios para la compañía. Nos hace saber, que ha habido casos, que con el tiempo se hacen amigos. En ese momento nos interrumpe la besadora – que besó a todos, no fui el único, pero sí el primero – con la bolsa de papel que había hecho en el taller de reciclaje, con esa satisfacción de haber hecho un buen trabajo. (Por cierto, este taller donde se realizaban bolsas de papel fue una primicia. Seguro que lo integran en los demás talleres.) Joseba nos mira y nos dice, ¿lo veis? De esto se trata, de hacer que estas personas estén lo mejor atendidas posibles y sean lo mayormente felices que humanamente podamos. Ya me siento entregado totalmente y observo a mis compañeros y creo que también lo están. Pienso en que no debería de existir estas Asociaciones porque tratan a personas con enfermedades en fase terminal, sólo por eso. Pero sí que agradezco, ya que las enfermedades existen, enormemente su existencia. (sic)

Joseba y ADN´s en un momento de la charla
Al terminar la charla, pasamos otra vez a la sala donde se ha realizado el taller. Vemos que cada uno tiene su bolsa de papel y lo único que les interesa es hacérnoslo ver. Lo bien que se lo han pasado y lo que han podido aprender. Termina la visita y salimos a la calle. Observo otra vez la Hacienda y la veo totalmente cambiada de cómo la vi hora y media antes. Qué claridad, blancura y esperanza desprende. Otra vez tuve esa sensación de idiotismo. Fue una hora y media que me hizo mucho recapacitar. A la vuelta a casa me puse a pensar que o no sería capaz de trabajar con esas personas; pensé en el grado de admiración que tengo con las personas que allí trabajan. Estas sí que son personas necesarias, tanto lo son porque, por ejemplo yo no soy capaz de hacer lo que ellos. Siempre tendrán mi admiración estas asociaciones y personas. Siempre. También pensaba en cómo somos capaces de disociar la realidad. Cómo podemos, sin esfuerzo, apartar un trozo de nuestra realidad, la que sea más molesta. Pues no, no es así. Esta es la misma realidad para todos, queramos o no. La realidad es la misma, lo único que forzamos es la forma de mirarla, de observarla. Nos gusta verla desde lejos, a través del televisor, porque sabemos que en pocos momentos nos bombardearán con cualquier chorrada con la que nos captan la atención y desusaremos lo importante, olvidaremos esa mala conciencia que nos deja y ese regusto amargo; nos quedaremos con las pamplinas y lo chabacano porque no molesta y, además, hasta hay gente que le divierte. No, eso es un teatro que nos venden. La realidad también está incrustada en la Hacienda Colichet y las personas admiradas y admirables que allí trabajan.

Rubén González.

ADN´s con usuarios de la Hacienda Colichet y el resultado
del taller de reciclaje.


Jardines de la Hacienda.







jueves, 19 de julio de 2012

DÍA DE FÚTBOL EN EL CAMPO DE SAN IGNACIO.

Foto de familia.

Y es ridículo, por no decir poco apropiado, comentar el calor mezclado con humedad que pudo hacer ese día, – a los informadores profesionales del ramo le encanta el concepto sensación térmica – puesto que no sería de ningún modo normal que un Siete de Julio a las once de la mañana, las tiendas de bufandas hicieran negocio. Molesto el calor, sí. Pero también necesario, para entender que, al menos, el clima va por el camino correcto. Por eso se agradecía que encendieran los aspersores del campo un ratito antes de los enfrentamientos.
Equipo de Producción.
Equipo del CAM.


El enfrentamiento que abrió la mañana de fútbol fue… ¿Enfrentamiento? Pues no, no es la mejor elección para sustantivar lo ocurrido en el Campo de Fútbol de San Ignacio. Enfrentamiento parece que lo que hace pensar es en una batalla entre enemigos; una enemistad encontrada y decidida mediante un marcador que haga las veces de juez de la contienda; siendo el ganador el merecedor de las medallas y que el perdedor sólo tenga derecho a la cabizbajía necesaria para intentar olvidar los errores cometidos. Seguro que la mejor opción para nombrar a lo que aconteció allí fue encuentro. Un encuentro entre, siempre compañeros y, a veces, amigos. Un encuentro donde, literalmente, el marcador no existió. Sí que se realizaron goles, pero no era eso lo importante. Seguro. Lo importante es el hablar días antes del partido en tu centro de trabajo sobre este encuentro. Hablar de cómo se va a jugar, de quién va a jugar… hasta de cómo vas a llegar al campo y dónde aparcar, es más importante que el resultado. Sin duda que dentro de ese nerviosismo controlado, los seleccionadores de cada equipo, estaban un punto más. No cabe duda que Víctor y Pinto, el primero de Producción y el segundo del CAM, sentían la responsabilidad de que todo saliera bien.  En el terreno de juego se sentía el disfrute de los jugadores, la deportividad y el compañerismo que ellos mismos hacían reinar, puesto que nadie le tenían que aleccionar sobre este tema. Fotos, saludos y abrazos al principio. Saludos, abrazos y risas al final. Y entre esto, un partido.

Luís Martín haciendo entrega de un obsequio conmemorativo
al capitán del Málaga C.D. Veteranos.

Antes de comenzar el segundo encuentro, Luis Martín, que tuvo la deferencia de acercarse para estar un rato con los compañeros, le hizo entrega al capitán del C.D. Málaga de Veteranos, equipo contrincante de Limasa III,  una placa conmemorativa del partido. Silbido del árbitro. No, no empieza el juego. Se celebra un minuto de silencio, tan merecido como sentido, por nuestro grandísimo compañero Carlos Arjona; fallecido pocos días antes. 

Equipo Limasa III

Fernando Vargas, el “míster” del equipo de Limasa III ha conseguido, además de un conjunto potentísimo, hecho a sí mismo, no ya a nivel provincial, si no a nivel nacional, un gran grupo humano, donde todos sus componentes son apreciados y queridos por el resto de la plantilla de Limasa. Cuestión difícil en estos momentos, pero se ha demostrado que no imposible. Seguro que seguirán luchando por ser  campeones de España. Y lo conseguirán. Se lo merecen. Cada vez tenemos más información de los logros que consiguen a base de trabajo y horas de entrenamiento. Representan a Limasa y eso incluye a todos los trabajadores de la empresa. Es para estar orgullosos. Aunque están acostumbrados a grandes partidos, ni que decir tiene que la adrenalina les subió segundos antes de que el colegiado diera por bueno el comienzo del partido. Eso es lo extraordinario, nunca se llega a acostumbrar a estas situaciones… y ese es también el disfrute, ¿no? Fotos, saludos y abrazos al principio. Saludos, abrazos y sonrisas al final. Y entre esto, un partido.

Basti, Víctor y Miguel Ángel Perez charlando
después de los partidos.
Terminados los dos encuentros todos los jugadores, amigos y familiares que se acercaron al campo de fútbol, tuvieron la oportunidad de degustar un refrigerio, al que, además de Luís Martín, también se unió  Miguel Ángel Pérez, para charlar con los compañeros y tener un rato de relajación y disfrutar de estos momentos que la presión laboral no es capaz de dejar. También se trataba de esto, de que compañeros de diferentes centros de trabajo se conociesen o se reencontraran. Tener la oportunidad de charlar y departir con amigos que no te encuentras desde hace tiempo. Así terminó la jornada. Lo que sí deberíamos de aprender es de estas situaciones. Al igual que somos compañeros y solidarios en el deporte (sea cual fuere), debemos aprovechar esa energía y trasladarla a nuestro trabajo y a nuestra vida. Siempre será mejor realizar tu trabajo rodeados de unos compañeros en los que puedes confiar y a los que puedes y quieres apoyar. La vida debería de ser así en general, ser una lucha en conjunto, tener apoyos constantes y saber que tu compañero de equipo nunca te va a dejar en la cuneta. Correrá y luchará, si es necesario, por ti. Se dejarán las rencillas aparte y, si las hubiera, se resolverán amistosamente. Debemos de aprender mucho del deporte y, en particular de este día. Quedó más que demostrada la solidaridad, la confianza y el apoyo de los compañeros en esta jornada. Seguro que con gestos y actos como este, el positivismo que se creó, se contagiará poco a poco.

Basti, Luís Martín, Miguel Ángel Pérez y Navas.
Buen rollo siempre.


Compañerismo.








jueves, 12 de julio de 2012

JORNADA DE RSE PARA LOS AGENTES DINAMIZADORES DE LIMASA.

Momento de la bienvenida.


Un breve descanso entre taller y taller.
El pasado 22 de junio fue un día de reencuentro. De esperar que apareciesen compañeros que, si no son en estas circunstancias, no tienes oportunidad de ver para no perder la ocasión de preguntar por las familias y el trabajo; siempre con una sonrisa en la cara e intentando buscar, aunque sea con la mirada, a personas que te agradan. Eso es lo que hicimos en el Centro Participativo de recursos sociales del Ayuntamiento de Málaga. Además de no perder la coyuntura de poder aprender por los talleres que impartieron la Asociación Arrabal, fue una buena excusa para dar la mano, abrazar y reír; conocer las últimas inquietudes y noticias de los compañeros, además de preguntar por amistades comunes. Intercambiar opiniones y sentimientos, pero sin olvidarnos cuál era el fin último para el que nos habían convocado: Los talleres sobre la RSE para los Agentes Dinamizadores de Limasa.

Para comenzar, abrieron el curso y dieron la Bienvenida, Rafael Arjona, que reiteró el apoyo que Limasa concede al proyecto de los Agentes Dinamizadores y agradeció nuestra colaboración al mismo; José Antonio Naveros, que nos explicó un poco el mecanismo y la dinámica del curso y Miguel Ángel Pérez que nos agradeció nuestro esfuerzo y explicó brevemente nuevos proyectos el los que se embarcará Limasa con la apuesta de la RSE.

Nos dividieron en tres grupos y cada uno estuvo en un taller diferente. Éstos fueron rotatorios, así teníamos esa sensación de sorpresa cada vez que pasábamos a la sala correspondiente con el monitor a la espera de nuevos alumnos. Sabíamos que el taller había sido, cuanto menos, entretenido por la cara de satisfacción que nos encontrábamos en el cruce de pasillos.

Taller sobre  redes sociales
Taller sobre Asociaciones y ONG´s.
Seguro que salimos de los talleres con la certeza de que estamos mejor preparados y más convencidos de lo que es y puede llegar a ser la RSE. Lo que podemos darle y lo que nos da; las herramientas que tenemos a nuestro alcance para que funcione mejor y cómo podemos mejorar nuestra experiencia dentro de la RSE. Mucha culpa la tuvieron los monitores, por la gran preparación demostrada y mayor empeño para acercarnos su materia hasta nosotros. Seguro que se encontraron a unos alumnos entregados y dispuestos a recibir con satisfacción la materia impartida. Eso sí, también notaron la exigencia y las ganas de exprimir y conocer al máximo lo que nos estaban mostrando. Fue un curso con ganas de aprender, mas también de exigir. Empero también nos sirvió para conocernos más entre nosotros; puesto que los talleres eran muy dinámicos y un punto fundamental de su buen funcionamiento era el debate. Así que, además de aprender, tuvimos la oportunidad de hablar, tratar, exponer y debatir con total libertad. Eso es lo que se pretendía: intentar trabajar en conjunto para conseguir un objetivo común. Seguro que nos alegramos todos de haber participado.

Las bases están asentadas y, cada vez más, este proyecto se está convirtiendo en una realidad. Cada vez tenemos más presente nuestro cometido dentro de la RSE y vamos a trabajar para dar el salto cualitativo necesario hasta llegar a la meta.
Seguimos adelante…
Momento antes de la foto de familia.
Vídeos creados por la Asociación Arrabal para la ocasión.




miércoles, 27 de junio de 2012

LA ASOCIACIÓN ARRABAL Y SU APUESTA GANADORA



Pues sí que hacía calor. Bastante calor. Es lo primero que nos dijimos cuando nos encontramos en la puerta del Colegio “José Moreno Villa”. Esto y que esperábamos que  las actividades no fueran realizadas en el patio. Vimos cómo se acercaba el grupo de niños – más de cincuenta – con los monitores y recalcamos la imposibilidad de hacer las actividades en el patio, entre sonrisas y preocupación. Aliviados nos quedamos en el momento que nos hicieron pasar dentro del colegio y nos colocaron en una sala… pero, la única ventilación eran las ventanas. Y no entraba el fresco precisamente. Es el momento de mirar alrededor, buscar cualquier artilugio que haga las veces de máquina de crear viento. Veo a todos nosotros con papeles, algún cartón y el más previsor, con un abanico. Bien por él. La incomodidad se hacía cada vez más insoportable y lo único que podían hacer nuestros artilugios es remover el aire caliente y hacer que sudáramos más por el, en otras circunstancias, pequeño ejercicio de mover el brazo. Ese calor no me dejaba atender a los monitores que estaban diciéndole algo a los niños, cuando de repente escucho a un niño preguntar, y estas personas quiénes son. A ver, yo preocupado por el calor reinante y los niños preocupados por nuestra identificación.

Carmen Gómez y Pepe Suvires inmersos en el taller.
Eso me hizo reflexionar en las prioridades que teníamos cada uno. Yo, sí, lo confieso, quería que fuera corta esta jornada y los niños lo que necesitaban y requerían era pasar un buen rato. Los veía; y claro que estaban sudando, claro que tenían calor. Pero ellos no se centraban en este conflicto ambiental y sólo pensaban en tener un rato entretenido. Pensé en cómo los adultos podemos llegar a intoxicar los pensamientos y sentimientos de los infantes, cómo podemos coaccionar sus movimientos con cualquiera de nuestras acciones. Si en ese momento dos de nosotros exclamamos en voz alta que hacía mucho calor, seguro que hubiera empezado un efecto dominó con los niños. Recapacité en cómo tenemos el poder de hacer que los niños sean buenas personas. Que tengan una buena base. Ellos son “tabula rasa” y nosotros tenemos la responsabilidad de hacer que esa “tabula” contenga buenos principios y sentimientos.

Un compañero Dinamizador en pleno taller.
Antes de empezar con los talleres, los niños se pusieron un poco revoltosos. Uno de los monitores pidió un poco de silencio. No fue un mandato de forma imperativa, tampoco un ruego o un por favor. Los niños tardaron los segundos exactos en quedarse callados para que me hiciera comprender que ni con imperativos absolutos ni con suavidad extrema pueden tratarse a este grupo de niños. Así empezaron unos compañeros el taller de reciclaje, con calor, con los niños entregados y yo con una media sonrisa. Los compañeros enseñaron y compartieron sus dotes de cuentacuentos y de manitas con los bricks. Algunos niños ya sabían y se acordaban de estos talleres. Buena señal, no cae en saco roto el esfuerzo de nuestros compañeros. Hasta había algún niño que enseñaba a algunos de nosotros cómo se debían de hacer las cosas. Seguro que en esos momentos a todos nosotros se nos olvidó el calor. También éramos niños.



Olivia y Rubén, en un momento de su conversación.
Mientras duraban los talleres tuve la oportunidad de hablar con Olivia, vicepresidenta de la

Asociación Arrabal. Encantadora y con grandes dotes de comunicación. Te hace sentir cómodo y no tiene ninguna reserva en hablar de sus proyectos, parecía que éramos dos amigos sentados en la terraza de un bar tomando algo fresquito. Me gustó esa cercanía. Dentro de esa conversación salió la manida y, creíamos, desusada frase “no le des pescado, dale la caña…”. Este parecía el caballo de batalla de la Asociación Arrabal, no caer en esa trampa otra vez en esta época de crisis. Lo que más me impactó es la confianza que tiene en ella y en su grupo de trabajo. Son más de cuarenta trabajadores para ese menester. Pero es que además predican con el ejemplo, no son sólo simples intermediarios de cheques, si no que los emplean en el bien de una comunidad, lo utilizan para una “rehabilitación integral” de la familia. Además de reeducar a los niños, tienen talleres para los padres o núcleo familiar. Es una necesidad básica, toda la familia debe de ser conducida hacia una dirección. Me comentó que al principio fue difícil, pero que ahora, esa forma de trabajar está siendo más que satisfactoria. La Asociación Arrabal se dedica a esto y también a la reinserción social y laboral a grupos de alto riesgo de exclusión. Por desgracia, como le comenté de forma jocosa, en estos tiempos no os vais a aburrir. Hacen un gran esfuerzo para que las personas que integran estos grupos, tengan una oportunidad de conseguir trabajo, que la sociedad los vea como personas útiles. Debe de ser un trabajo bastante angustioso, pero con final feliz. Ya me comentó Olivia que te crea una gran satisfacción encontrarte con personas que has trabajado con ellas desde niño y que ahora
ves los resultados o que personas vayan a la asociación con problemas y que ellos sepan cómo deben de solucionarlos, lo comprendan y asimilen. Bárbaro. Recuerdo la frase de la caña de pescar.

“Rehabilitación integral”… me impresionó este eufemismo. Utilizó otros como usuarios,
objetivos, rendimiento, productividad, etc. Entonces, no sé si estoy hablando con una directiva de una gran superficie de comercio o con una vicepresidenta de una ONG. En ese momento no comprendía por qué trataba así el tema y casi me enfadé con ella por dentro por encauzar la conversación por esos derroteros. ¿Objetivos? ¿Cómo me puede hablar ella de objetivos, resultados…? Sin embargo en la última pregunta que le hice y la contestación que me dio, tuve la sensación de entenderlo todo. Entendí que bendita las miras de esta asociación si los objetivos y la productividad son las mejoras de las personas, bendito llamarle usuario a las personas necesitadas. Que el beneficio anual sea la reinserción laboral y social de personas. Me encantaría que todas las empresas les pidieran mayor rendimiento
a sus trabajadores para que la sociedad sea mejor.

¿Qué cuál fue la pregunta y su respuesta? Esto es. Entonces Olivia ¿Por qué estás trabajando en esta asociación?... Joder, ¿qué no lo sabes? Por las personas, ¡creo en las personas! Y me lo dijo con la sonrisa y la cara de mayor confianza y esperanza que he visto hasta hoy. Creer en las personas siempre es una apuesta ganadora.

Rubén González