Aquellos que dicen que algo no puede hacerse suelen ser interrumpidos por otros que lo están haciendo... Joel A. Barker
Este blog es el órgano de difusión de las actividades desarrolladas por los agentes dinamizadores, así como de la visión que estos pudieran tener de la experiencia que supone serlo. En este último sentido, cualquier opinión expresada se hace a título exclusivamente personal y, por lo tanto, tan solo representa a quien la expresa.

martes, 21 de agosto de 2012

ENTREGA DE MUEBLES A LA ASOCIACIÓN CUDECA.

En la foto: Rafael Arjona, Gerente;  Antonio Martos, Representante de Trabajadores; Ángel Chavet; María González Benítez; José Antonio Suvires y Aldo Monaco. Por parte de la Fundación Cudeca: Rafael Olalla, Subgerente-Director Financiero; Chus de la Ossa, Responsable Asistencial;  Rocío Torres, Manager de Comunicación y Captación de Fondos; Katie O’Neill, Coordinadora de las Tiendas Beneficas y Paco Hervás, voluntario de transporte.
Y a los pies de todos, una parte de los muebles donados.


Pues ya han sido entregados. La primera remesa de muebles rehabilitados ya está en manos de la Asociación CUDECA. Seguro que en el momento que a nuestra compañera María Benítez se le ocurrió la idea de reciclar los muebles, viendo como había algunos que llegaban al vertedero y que no estaban en un estado del todo irreparables, no podía ni imaginar que se podía plasmar en este momento: reparar y rehabilitar unos muebles que otras personas dan como perdidos o desusados y entregarlos a una asociación como CUDECA.

Tenemos que tener en cuenta de la importancia de este evento. Todos los miércoles por la tarde un grupo de compañeros salían de sus casas hacia el taller de reciclaje de muebles con el pensamiento de intentar aportar sus conocimientos y sus aficiones para desarrollar este proyecto, que además de María, han colaborado muy estrechamente. Pepe Berdugo “El carpintero”, Antonio Bernardo, Leiva... todos voluntariamente, (algunos hasta han cambiado el turno) se han dedicado a este menester con el único propósito de realizar esta labor de empatía y generosidad a cambio de la satisfacción de saber que esos muebles desechados por algunos, iban a ser reparados por ellos primero y entregados a CUDECA después. Todo este ambiente de compañerismo y colaboración se desarrolla en un espacio habilitado en el CAM gracias a la colaboración de LIMASA. Han convertido un trabajo que les ilusiona y les llena, en una entrega de esperanza y solidaridad. Han conseguido que unos muebles que parecían estar ya en su último lecho, fueran embellecidos y puedan tener la obligación de llegar a las manos de CUDECA y que la misión de los mismos sea recaudar dinero para que la Asociación siga su buen y ejemplar camino.

Los ADN nos sentimos orgullosos tanto de María Benítez que encabeza este proyecto, como de todos los compañeros que se acercaban con ilusión constante hasta el taller de reciclaje de muebles. Por esto queremos resaltar que este es uno de los sentidos de nuestro trabajo. Por esto es por lo que realizamos lo que realizamos. Lo que pretendemos y queremos; que con gestos como este, podamos aportar nuestro granito de arena a mejorar nuestro entorno.



miércoles, 25 de julio de 2012

LA ASOCIACIÓN COLICHET Y NUESTRA REALIDAD.


Parte de la Hacienda Colichet.

No puedo ser exacto ni certero, pero creo que más o menos cuatro o cinco días antes empecé a preparar mis sentimientos y mi cuerpo para poder acercarme este día a la Hacienda Colichet. Ninguna de las visitas que realizo con las Agentes Dinamizadores la catalogaría como “una visita más”, pero esta precisamente, menos aun. En esos cuatro o cinco días que duró mi preparación, tuve que poner a punto mi armadura y escudo; dejarla reluciente y reforzarla. Cada vez que se acercaba el día, menos seguro me sentía de mí, así que la rehabilitación de mi armadura debía de ser mayor y mejor. La burbuja que estaba creando no era si no para que mi realidad no emergiera y se mezclara con la de la Hacienda Colichet. Estoy asentado a mi realidad y a nadie le gusta que se la trastoque, cambie o desfigure. Esa es la sensación que tenía en esos días que guardaba armas: pase lo que pase, mi realidad es mía. 

ADN explicando el por qué de la visita.

Así fue como llegó el día. Al acercarme con el coche, no ayudó su ubicación. Una Hacienda en medio de un descampado, que para encontrarlo casi me pierdo, si no llega a ser por la ayuda de un amigo no la encuentro… maldito amigo, pensé en ese momento. Este amigo me acercó hasta la misma puerta, pues era el ADN encargado de realizar el taller de reciclaje. Se abre, la puerta digo.

Me di cuenta en el momento que la puerta se abrió completamente que no era un escudo lo que construí, si no una barrera; una estúpida barrera que estaba hecha de arenisca y creíame que la hice de hormigón. La claridad que emanaba de la puerta no era de los ventanales. Eran de los ojos y las sonrisas de los allí presentes y esto fue lo que destruyó por completo la miserable barrera. Toda la energía que estaba recibiendo se me representó en un par de besos que me encasquetó una usuaria de la asociación. El vello se me erizó y sólo pude agradecer a mi amigo, a la puerta, a las sonrisas y a los ojos haber entrado en la Hacienda. Me sentí imbécil por haber desaprovechado esos cuatro o cinco días en intentar construir una barrera defensiva. Debía de haberlos aprovechado para prepararme positivamente y no empezar la visita con esa negatividad y aprensión. Me solté y, como mis compañeros, estaba dispuesto a conocer a la Asociación sin tapujos ni vendas.

ADN impartiendo el taller de reciclaje.
Mientras Pepe Suvires realizó otro magistral taller de reciclaje con los usuarios de la Hacienda, por falta de tiempo, Carmen Gómez, Víctor Fernández y yo mismo estuvimos dando un paseo con Joseba, que es el monitor socio – cultural de la asociación por los jardines y dependencias de la Casa. Nos empezó explicando que esta Asociación, en parte está financiada por Cáritas y en parte por fondos públicos, donde como máximo, pueden atender a trece personas. Mientras nos hablaba, sólo podía pensar en el positivismo casi extremo que desprendía: tanto por la forma de hablar como de gesticular. Nos estuvo comentando cómo y por qué llegan los usuarios a la asociación; son enviados desde la sanidad pública o directamente recogidos de la calle en un estado bastante deplorable. ¿Cómo se puede llegar a esta situación? ¿Cómo es posible que se puedan tratar a personas así? Y no me puedo imaginar el estado de entrada, puesto que los veo felices, con buena cara, aseados y animosos. Creo a Joseba y cada vez estoy más receptivo. También nos cuenta las actividades diarias que realizan y, la verdad, es un no parar. Eso nos lo explica muy bien. Son personas que deben de estar en constante movimiento para que no decaigan en su ánimo y se acuerden lo menos posible el por qué de su estancia allí. También intentan salir lo más posible a la calle, al teatro, al cine o al bar de al lado a tomarse algo sin los monitores, para que se sientan que no están atrapados. Lamentablemente son personas poco visitadas, bueno, nada visitadas y esto es lo que pueden llevar peor. Por eso nos hace un llamamiento. A saber. Se necesitan voluntarios para hacer compañía, para dar paseos y para ayudar a mover las sillas de ruedas y poco más. Todas las demás tareas están cubiertas por personal laboral, pero sí que se necesitan voluntarios para la compañía. Nos hace saber, que ha habido casos, que con el tiempo se hacen amigos. En ese momento nos interrumpe la besadora – que besó a todos, no fui el único, pero sí el primero – con la bolsa de papel que había hecho en el taller de reciclaje, con esa satisfacción de haber hecho un buen trabajo. (Por cierto, este taller donde se realizaban bolsas de papel fue una primicia. Seguro que lo integran en los demás talleres.) Joseba nos mira y nos dice, ¿lo veis? De esto se trata, de hacer que estas personas estén lo mejor atendidas posibles y sean lo mayormente felices que humanamente podamos. Ya me siento entregado totalmente y observo a mis compañeros y creo que también lo están. Pienso en que no debería de existir estas Asociaciones porque tratan a personas con enfermedades en fase terminal, sólo por eso. Pero sí que agradezco, ya que las enfermedades existen, enormemente su existencia. (sic)

Joseba y ADN´s en un momento de la charla
Al terminar la charla, pasamos otra vez a la sala donde se ha realizado el taller. Vemos que cada uno tiene su bolsa de papel y lo único que les interesa es hacérnoslo ver. Lo bien que se lo han pasado y lo que han podido aprender. Termina la visita y salimos a la calle. Observo otra vez la Hacienda y la veo totalmente cambiada de cómo la vi hora y media antes. Qué claridad, blancura y esperanza desprende. Otra vez tuve esa sensación de idiotismo. Fue una hora y media que me hizo mucho recapacitar. A la vuelta a casa me puse a pensar que o no sería capaz de trabajar con esas personas; pensé en el grado de admiración que tengo con las personas que allí trabajan. Estas sí que son personas necesarias, tanto lo son porque, por ejemplo yo no soy capaz de hacer lo que ellos. Siempre tendrán mi admiración estas asociaciones y personas. Siempre. También pensaba en cómo somos capaces de disociar la realidad. Cómo podemos, sin esfuerzo, apartar un trozo de nuestra realidad, la que sea más molesta. Pues no, no es así. Esta es la misma realidad para todos, queramos o no. La realidad es la misma, lo único que forzamos es la forma de mirarla, de observarla. Nos gusta verla desde lejos, a través del televisor, porque sabemos que en pocos momentos nos bombardearán con cualquier chorrada con la que nos captan la atención y desusaremos lo importante, olvidaremos esa mala conciencia que nos deja y ese regusto amargo; nos quedaremos con las pamplinas y lo chabacano porque no molesta y, además, hasta hay gente que le divierte. No, eso es un teatro que nos venden. La realidad también está incrustada en la Hacienda Colichet y las personas admiradas y admirables que allí trabajan.

Rubén González.

ADN´s con usuarios de la Hacienda Colichet y el resultado
del taller de reciclaje.


Jardines de la Hacienda.







jueves, 19 de julio de 2012

DÍA DE FÚTBOL EN EL CAMPO DE SAN IGNACIO.

Foto de familia.

Y es ridículo, por no decir poco apropiado, comentar el calor mezclado con humedad que pudo hacer ese día, – a los informadores profesionales del ramo le encanta el concepto sensación térmica – puesto que no sería de ningún modo normal que un Siete de Julio a las once de la mañana, las tiendas de bufandas hicieran negocio. Molesto el calor, sí. Pero también necesario, para entender que, al menos, el clima va por el camino correcto. Por eso se agradecía que encendieran los aspersores del campo un ratito antes de los enfrentamientos.
Equipo de Producción.
Equipo del CAM.


El enfrentamiento que abrió la mañana de fútbol fue… ¿Enfrentamiento? Pues no, no es la mejor elección para sustantivar lo ocurrido en el Campo de Fútbol de San Ignacio. Enfrentamiento parece que lo que hace pensar es en una batalla entre enemigos; una enemistad encontrada y decidida mediante un marcador que haga las veces de juez de la contienda; siendo el ganador el merecedor de las medallas y que el perdedor sólo tenga derecho a la cabizbajía necesaria para intentar olvidar los errores cometidos. Seguro que la mejor opción para nombrar a lo que aconteció allí fue encuentro. Un encuentro entre, siempre compañeros y, a veces, amigos. Un encuentro donde, literalmente, el marcador no existió. Sí que se realizaron goles, pero no era eso lo importante. Seguro. Lo importante es el hablar días antes del partido en tu centro de trabajo sobre este encuentro. Hablar de cómo se va a jugar, de quién va a jugar… hasta de cómo vas a llegar al campo y dónde aparcar, es más importante que el resultado. Sin duda que dentro de ese nerviosismo controlado, los seleccionadores de cada equipo, estaban un punto más. No cabe duda que Víctor y Pinto, el primero de Producción y el segundo del CAM, sentían la responsabilidad de que todo saliera bien.  En el terreno de juego se sentía el disfrute de los jugadores, la deportividad y el compañerismo que ellos mismos hacían reinar, puesto que nadie le tenían que aleccionar sobre este tema. Fotos, saludos y abrazos al principio. Saludos, abrazos y risas al final. Y entre esto, un partido.

Luís Martín haciendo entrega de un obsequio conmemorativo
al capitán del Málaga C.D. Veteranos.

Antes de comenzar el segundo encuentro, Luis Martín, que tuvo la deferencia de acercarse para estar un rato con los compañeros, le hizo entrega al capitán del C.D. Málaga de Veteranos, equipo contrincante de Limasa III,  una placa conmemorativa del partido. Silbido del árbitro. No, no empieza el juego. Se celebra un minuto de silencio, tan merecido como sentido, por nuestro grandísimo compañero Carlos Arjona; fallecido pocos días antes. 

Equipo Limasa III

Fernando Vargas, el “míster” del equipo de Limasa III ha conseguido, además de un conjunto potentísimo, hecho a sí mismo, no ya a nivel provincial, si no a nivel nacional, un gran grupo humano, donde todos sus componentes son apreciados y queridos por el resto de la plantilla de Limasa. Cuestión difícil en estos momentos, pero se ha demostrado que no imposible. Seguro que seguirán luchando por ser  campeones de España. Y lo conseguirán. Se lo merecen. Cada vez tenemos más información de los logros que consiguen a base de trabajo y horas de entrenamiento. Representan a Limasa y eso incluye a todos los trabajadores de la empresa. Es para estar orgullosos. Aunque están acostumbrados a grandes partidos, ni que decir tiene que la adrenalina les subió segundos antes de que el colegiado diera por bueno el comienzo del partido. Eso es lo extraordinario, nunca se llega a acostumbrar a estas situaciones… y ese es también el disfrute, ¿no? Fotos, saludos y abrazos al principio. Saludos, abrazos y sonrisas al final. Y entre esto, un partido.

Basti, Víctor y Miguel Ángel Perez charlando
después de los partidos.
Terminados los dos encuentros todos los jugadores, amigos y familiares que se acercaron al campo de fútbol, tuvieron la oportunidad de degustar un refrigerio, al que, además de Luís Martín, también se unió  Miguel Ángel Pérez, para charlar con los compañeros y tener un rato de relajación y disfrutar de estos momentos que la presión laboral no es capaz de dejar. También se trataba de esto, de que compañeros de diferentes centros de trabajo se conociesen o se reencontraran. Tener la oportunidad de charlar y departir con amigos que no te encuentras desde hace tiempo. Así terminó la jornada. Lo que sí deberíamos de aprender es de estas situaciones. Al igual que somos compañeros y solidarios en el deporte (sea cual fuere), debemos aprovechar esa energía y trasladarla a nuestro trabajo y a nuestra vida. Siempre será mejor realizar tu trabajo rodeados de unos compañeros en los que puedes confiar y a los que puedes y quieres apoyar. La vida debería de ser así en general, ser una lucha en conjunto, tener apoyos constantes y saber que tu compañero de equipo nunca te va a dejar en la cuneta. Correrá y luchará, si es necesario, por ti. Se dejarán las rencillas aparte y, si las hubiera, se resolverán amistosamente. Debemos de aprender mucho del deporte y, en particular de este día. Quedó más que demostrada la solidaridad, la confianza y el apoyo de los compañeros en esta jornada. Seguro que con gestos y actos como este, el positivismo que se creó, se contagiará poco a poco.

Basti, Luís Martín, Miguel Ángel Pérez y Navas.
Buen rollo siempre.


Compañerismo.








jueves, 12 de julio de 2012

JORNADA DE RSE PARA LOS AGENTES DINAMIZADORES DE LIMASA.

Momento de la bienvenida.


Un breve descanso entre taller y taller.
El pasado 22 de junio fue un día de reencuentro. De esperar que apareciesen compañeros que, si no son en estas circunstancias, no tienes oportunidad de ver para no perder la ocasión de preguntar por las familias y el trabajo; siempre con una sonrisa en la cara e intentando buscar, aunque sea con la mirada, a personas que te agradan. Eso es lo que hicimos en el Centro Participativo de recursos sociales del Ayuntamiento de Málaga. Además de no perder la coyuntura de poder aprender por los talleres que impartieron la Asociación Arrabal, fue una buena excusa para dar la mano, abrazar y reír; conocer las últimas inquietudes y noticias de los compañeros, además de preguntar por amistades comunes. Intercambiar opiniones y sentimientos, pero sin olvidarnos cuál era el fin último para el que nos habían convocado: Los talleres sobre la RSE para los Agentes Dinamizadores de Limasa.

Para comenzar, abrieron el curso y dieron la Bienvenida, Rafael Arjona, que reiteró el apoyo que Limasa concede al proyecto de los Agentes Dinamizadores y agradeció nuestra colaboración al mismo; José Antonio Naveros, que nos explicó un poco el mecanismo y la dinámica del curso y Miguel Ángel Pérez que nos agradeció nuestro esfuerzo y explicó brevemente nuevos proyectos el los que se embarcará Limasa con la apuesta de la RSE.

Nos dividieron en tres grupos y cada uno estuvo en un taller diferente. Éstos fueron rotatorios, así teníamos esa sensación de sorpresa cada vez que pasábamos a la sala correspondiente con el monitor a la espera de nuevos alumnos. Sabíamos que el taller había sido, cuanto menos, entretenido por la cara de satisfacción que nos encontrábamos en el cruce de pasillos.

Taller sobre  redes sociales
Taller sobre Asociaciones y ONG´s.
Seguro que salimos de los talleres con la certeza de que estamos mejor preparados y más convencidos de lo que es y puede llegar a ser la RSE. Lo que podemos darle y lo que nos da; las herramientas que tenemos a nuestro alcance para que funcione mejor y cómo podemos mejorar nuestra experiencia dentro de la RSE. Mucha culpa la tuvieron los monitores, por la gran preparación demostrada y mayor empeño para acercarnos su materia hasta nosotros. Seguro que se encontraron a unos alumnos entregados y dispuestos a recibir con satisfacción la materia impartida. Eso sí, también notaron la exigencia y las ganas de exprimir y conocer al máximo lo que nos estaban mostrando. Fue un curso con ganas de aprender, mas también de exigir. Empero también nos sirvió para conocernos más entre nosotros; puesto que los talleres eran muy dinámicos y un punto fundamental de su buen funcionamiento era el debate. Así que, además de aprender, tuvimos la oportunidad de hablar, tratar, exponer y debatir con total libertad. Eso es lo que se pretendía: intentar trabajar en conjunto para conseguir un objetivo común. Seguro que nos alegramos todos de haber participado.

Las bases están asentadas y, cada vez más, este proyecto se está convirtiendo en una realidad. Cada vez tenemos más presente nuestro cometido dentro de la RSE y vamos a trabajar para dar el salto cualitativo necesario hasta llegar a la meta.
Seguimos adelante…
Momento antes de la foto de familia.
Vídeos creados por la Asociación Arrabal para la ocasión.




miércoles, 27 de junio de 2012

LA ASOCIACIÓN ARRABAL Y SU APUESTA GANADORA



Pues sí que hacía calor. Bastante calor. Es lo primero que nos dijimos cuando nos encontramos en la puerta del Colegio “José Moreno Villa”. Esto y que esperábamos que  las actividades no fueran realizadas en el patio. Vimos cómo se acercaba el grupo de niños – más de cincuenta – con los monitores y recalcamos la imposibilidad de hacer las actividades en el patio, entre sonrisas y preocupación. Aliviados nos quedamos en el momento que nos hicieron pasar dentro del colegio y nos colocaron en una sala… pero, la única ventilación eran las ventanas. Y no entraba el fresco precisamente. Es el momento de mirar alrededor, buscar cualquier artilugio que haga las veces de máquina de crear viento. Veo a todos nosotros con papeles, algún cartón y el más previsor, con un abanico. Bien por él. La incomodidad se hacía cada vez más insoportable y lo único que podían hacer nuestros artilugios es remover el aire caliente y hacer que sudáramos más por el, en otras circunstancias, pequeño ejercicio de mover el brazo. Ese calor no me dejaba atender a los monitores que estaban diciéndole algo a los niños, cuando de repente escucho a un niño preguntar, y estas personas quiénes son. A ver, yo preocupado por el calor reinante y los niños preocupados por nuestra identificación.

Carmen Gómez y Pepe Suvires inmersos en el taller.
Eso me hizo reflexionar en las prioridades que teníamos cada uno. Yo, sí, lo confieso, quería que fuera corta esta jornada y los niños lo que necesitaban y requerían era pasar un buen rato. Los veía; y claro que estaban sudando, claro que tenían calor. Pero ellos no se centraban en este conflicto ambiental y sólo pensaban en tener un rato entretenido. Pensé en cómo los adultos podemos llegar a intoxicar los pensamientos y sentimientos de los infantes, cómo podemos coaccionar sus movimientos con cualquiera de nuestras acciones. Si en ese momento dos de nosotros exclamamos en voz alta que hacía mucho calor, seguro que hubiera empezado un efecto dominó con los niños. Recapacité en cómo tenemos el poder de hacer que los niños sean buenas personas. Que tengan una buena base. Ellos son “tabula rasa” y nosotros tenemos la responsabilidad de hacer que esa “tabula” contenga buenos principios y sentimientos.

Un compañero Dinamizador en pleno taller.
Antes de empezar con los talleres, los niños se pusieron un poco revoltosos. Uno de los monitores pidió un poco de silencio. No fue un mandato de forma imperativa, tampoco un ruego o un por favor. Los niños tardaron los segundos exactos en quedarse callados para que me hiciera comprender que ni con imperativos absolutos ni con suavidad extrema pueden tratarse a este grupo de niños. Así empezaron unos compañeros el taller de reciclaje, con calor, con los niños entregados y yo con una media sonrisa. Los compañeros enseñaron y compartieron sus dotes de cuentacuentos y de manitas con los bricks. Algunos niños ya sabían y se acordaban de estos talleres. Buena señal, no cae en saco roto el esfuerzo de nuestros compañeros. Hasta había algún niño que enseñaba a algunos de nosotros cómo se debían de hacer las cosas. Seguro que en esos momentos a todos nosotros se nos olvidó el calor. También éramos niños.



Olivia y Rubén, en un momento de su conversación.
Mientras duraban los talleres tuve la oportunidad de hablar con Olivia, vicepresidenta de la

Asociación Arrabal. Encantadora y con grandes dotes de comunicación. Te hace sentir cómodo y no tiene ninguna reserva en hablar de sus proyectos, parecía que éramos dos amigos sentados en la terraza de un bar tomando algo fresquito. Me gustó esa cercanía. Dentro de esa conversación salió la manida y, creíamos, desusada frase “no le des pescado, dale la caña…”. Este parecía el caballo de batalla de la Asociación Arrabal, no caer en esa trampa otra vez en esta época de crisis. Lo que más me impactó es la confianza que tiene en ella y en su grupo de trabajo. Son más de cuarenta trabajadores para ese menester. Pero es que además predican con el ejemplo, no son sólo simples intermediarios de cheques, si no que los emplean en el bien de una comunidad, lo utilizan para una “rehabilitación integral” de la familia. Además de reeducar a los niños, tienen talleres para los padres o núcleo familiar. Es una necesidad básica, toda la familia debe de ser conducida hacia una dirección. Me comentó que al principio fue difícil, pero que ahora, esa forma de trabajar está siendo más que satisfactoria. La Asociación Arrabal se dedica a esto y también a la reinserción social y laboral a grupos de alto riesgo de exclusión. Por desgracia, como le comenté de forma jocosa, en estos tiempos no os vais a aburrir. Hacen un gran esfuerzo para que las personas que integran estos grupos, tengan una oportunidad de conseguir trabajo, que la sociedad los vea como personas útiles. Debe de ser un trabajo bastante angustioso, pero con final feliz. Ya me comentó Olivia que te crea una gran satisfacción encontrarte con personas que has trabajado con ellas desde niño y que ahora
ves los resultados o que personas vayan a la asociación con problemas y que ellos sepan cómo deben de solucionarlos, lo comprendan y asimilen. Bárbaro. Recuerdo la frase de la caña de pescar.

“Rehabilitación integral”… me impresionó este eufemismo. Utilizó otros como usuarios,
objetivos, rendimiento, productividad, etc. Entonces, no sé si estoy hablando con una directiva de una gran superficie de comercio o con una vicepresidenta de una ONG. En ese momento no comprendía por qué trataba así el tema y casi me enfadé con ella por dentro por encauzar la conversación por esos derroteros. ¿Objetivos? ¿Cómo me puede hablar ella de objetivos, resultados…? Sin embargo en la última pregunta que le hice y la contestación que me dio, tuve la sensación de entenderlo todo. Entendí que bendita las miras de esta asociación si los objetivos y la productividad son las mejoras de las personas, bendito llamarle usuario a las personas necesitadas. Que el beneficio anual sea la reinserción laboral y social de personas. Me encantaría que todas las empresas les pidieran mayor rendimiento
a sus trabajadores para que la sociedad sea mejor.

¿Qué cuál fue la pregunta y su respuesta? Esto es. Entonces Olivia ¿Por qué estás trabajando en esta asociación?... Joder, ¿qué no lo sabes? Por las personas, ¡creo en las personas! Y me lo dijo con la sonrisa y la cara de mayor confianza y esperanza que he visto hasta hoy. Creer en las personas siempre es una apuesta ganadora.

Rubén González




martes, 19 de junio de 2012

RECICLAJE SOLIDARIO DE TAPONES DE PLÁSTICO

Momento de la firma del acuerdo de colaboración con AEFAT, para la campaña "Tapón Solidario", que permitirá a los trabajadores de Limasa colaborar en la investigación de la ataxia-telangiectasia, enfermedad rara de la que está afectado un niño malagueño. En la imagen Isabel, su madre, como representante de la Asociación en Málaga, firmando el acuerdo.


Hace escasamente una semana que se firmó, a iniciativa de los Agentes Dinamizadores, un acuerdo que permitirá a los ADN, y por extensión a cualquier trabajador de Limasa, colaborar con la Asociación Española Familia Ataxia-Telangiectasia. La ataxia-telangiectasia es una enfermedad degenerativa que se manifiesta desde la infancia y que genera graves consecuencias, es lo que se llama una "enfermedad rara". De la veintena de casos de los que se tienen constancia en nuestro país, uno de ellos es el de un niño malagueño, Sergio. Su madre, Isabel Olea (conocida popularmente como "la madre de los tapones") lleva años enfrentándose a esta enfermedad y acometiendo con empeño la nada fácil tarea de sensibilizar a colegios y particulares en el reciclaje de tapones, con el objetivo de venderlos tras su recolección y financiar, desde la Asociación que representa en Málaga, proyectos de investigación de esta enfermedad.

Con Isabel hablamos, y con Isabel los Agentes Dinamizadores firmamos un acuerdo de colaboración, con  la activa participación también de la empresa. Debido a ello se han instalado en todos los cuartelillos y centros de trabajo unas papeleras para que cualquier trabajador pueda depositar ahí sus tapones. También ha sido habilitado un lugar de recogida en el Punto Limpio.

Desde aquí, queremos aprovechar la oportunidad para pedir a todos los compañeros y compañeras su colaboración, su pequeña aportación a esta causa, y por qué no, la implicación de nuestros niños en ella, a sabiendas de la rápida simpatía y solidaridad que esta genera entre los más pequeños, y que el pequeño esfuerzo aunado de muchos se convierte en un gran esfuerzo.



Agentes Dinamizadores, Gerente e Isabel Olea, tras la firma del acuerdo, junto a una de las papeleras que se han instalado para recoger los tapones.




Isabel, con parte del servicio médico, depositando tapones en la papelera instalada en la sala de espera.




DIA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE (TAMBIÉN ALLÍ ESTUVIERON LOS ADN)

Agentes Dinamizadores y miembros del equipo de sensibilización de los colegios, en un momento de la jornada


El Día Mundial del Medio Ambiente es un evento que se celebra cada 5 de junio, por resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 15 de diciembre de 1972, y al que, un año más se han sumado los Agentes Dinamizadores, como una parte más y necesaria para la participación de Limasa en este acontecimiento. Su trabajo fue dirigido a coordinar las actividades y ayudar en todo lo posible a los asistentes, principalmente el número elevado de escolares a los que hubo que conducir desde el punto de encuentro hasta la Plaza de la Merced, lugar de celebración del evento. 














lunes, 18 de junio de 2012

LOS ADN EN LA "I MUESTRA DE TALLERES DE FORMACIÓN CIUDADANA"





Los días 30 y 31 de mayo, en el Centro Cívico, se celebró la I Muestra de Talleres de Formación Ciudadana, un evento que inicia su andadura con la presentación de más de 100 talleres, organizado por el Área de Gobierno de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Málaga.


Como no podía ser de otra forma, los Agentes Dinamizadores estuvieron ahí, en un stand habilitado al efecto, contando a los asistentes en qué consiste su labor, qué estamos haciendo y cuáles son nuestros planes de futuro. Y como además nos importa el medio ambiente y el desarrollo sostenible, repartimos más de cien plantones de diversas verduras entre aquellos que quisieron escuchar cómo se crea y mantiene un huerto ecológico y a nuestra medida en el entorno urbano. Plantones que, a fecha de hoy, deben estar creciendo para dar sus frutos en las terrazas y azoteas malagueñas.


Expectación ante plantones de pimientos, tomates, coles..., todo un éxito


Miguel, uno de los voluntarios que colaboró en el stand de los ADN, explicando pormenores del cultivo ecológico







II TORNEO DE PADEL

Los días 25, 26 y 27 de mayo se celebró, en el Centro Raqueta de Churriana, el II Torneo de Pádel de Limasa que supuso, un año más, todo un éxito. Con la participación de un nutrido grupo de deportistas, en total participaron catorce parejas, cabe destacar el buen ambiente y la camaradería demostrada entre los competidores evidenciando que, ciertamente y aunque suene a tópico que lo es, lo importante no es ganar, lo importante es participar.

Desde aquí, nuestra felicitación a los finalistas (Francisco y Miguel) y a los ganadores (Francisco y David). Y, por supuesto, dedicar un recordatorio muy especial para todos los participantes.

Hasta el año que viene.



En la imagen, finalistas y ganadores


PROYECTO TIEMPO

Dice un amigo mio, egipcio por más señas: "Los españoles tenéis relojes, pero los egipcios tenemos tiempo". Tiempo, de eso se trata. La vida en el primer mundo ha venido sufriendo una creciente aceleración en parte debido al sistema de vida que hemos creado, un sistema de vida fundamentado en cierta medida en la necesidad de rentabilizar, es decir, de traducir económicamente o prácticamente lo que hacemos. Y, además, tenemos la necesidad de ocupar los espacios vacíos entre actividad y actividad, como si huyéramos de la imperiosidad y natural necesidad que tenemos de estar con nosotros mismos y explorar lo que somos a diversos niveles. La cultura del primer mundo es, en cierta medida, la cultura del progreso que devora a quien la genera. Por eso tenemos relojes, pero no tiempo. En otros países del mal llamado tercer mundo la ideosincracia es diferente, lo es incluso dentro de la vieja Europa según miremos a los países mediterráneos, por ejemplo, o a los centroeuropeos. Tenemos nuestros matices y, además, importantes. Cuando miramos aún más lejos y contemplamos cómo se vive, es decir, como se viven a sí mismos, por ejemplo los orientales, las diferencias son aún mayores. No tienen relojes, tienen tiempo.

En la ideosincracia del ADN, es decir y como sabemos, del Agente Dinamizador, el tiempo es un valor añadido que puede ser rentabilizado de diferente manera porque puede ser dedicado a los demás, y el valor que adquiere lo adquiere por sí mismo porque tiene el valor de la acción desinteresada y ejercida para otro, para lo que siempre hemos llamado "el prójimo". Esta es la esencia del voluntariado. Y esta es la esencia del ADN. Lo que hacemos tiene valor intrínseco, por sí mismo. Con este espíritu de voluntariado y de la acción desinteresada para otro nace el Proyecto Tiempo.


Los ADN a su llegada a Madre Coraje
 El tercer lunes de cada mes, en horario de 17.00h a 19.00h, los Agentes Dinamizadores (y cualquier voluntario que quiera adherirse a este proyecto abierto) colaborarán con una ONG, realizando su actividad primordial, el trabajo que se les encomiende en ese momento. Será una forma de conocerla desde dentro, y será la puerta abierta para que el voluntariado, a un nivel ya más personal, crezca y se expanda más allá de la propia frontera de los ADN de Limasa.

El 21 de mayo un nutrido grupo de Agentes Dinamizadores dieron comienzo a esta nueva iniciativa visitando la ONG Madre Coraje, colaborando en la clasificación de medicamentos cuyo destino será un país del tercer mundo. Fruto de este encuentro, de esta experiencia, Rubén González, como no ADN, comparte con nosotros su crónica "De Madre Coraje o cómo vivir en un mundo sin fronteras".




ADNs y miembros del equipo de Madre Coraje

A corazón abierto: Un responsable de Madre Coraje explica a los ADN los entresijos de la organización

Clasificando medicamentos
















DE MADRE CORAJE O CÓMO VIVIR EN UN MUNDO SIN FRONTERAS


Rubén, el autor, en Madre Coraje
¿Habéis tenido la sensación alguna vez de entrar en un lugar y no sentiros extraños?, ¿sentiros realmente a gusto y dentro de un ambiente acogedor?

En el momento que nos abrieron las puertas, no tuvimos la sensación de estar en un lugar extraño. La comodidad y la sensación del bienestar nos embargó desde el primer momento. Ayudó que las miradas de los voluntarios y trabajadores no fueran de extrañeza o de intentar delimitar el territorio. El ambiente era acogedor, aunque estuviéramos rodeados de sacos y sacos de ropa, miles de libros, cientos de juguetes y más, si cabe, de cajas de medicamentos. El escenario donde Fernando nos deleitó con una maravillosa charla, es un tablado de esperanza. Un vórtice de serenidad. Así empezamos nuestra experiencia en “Madre Coraje”.

La atmósfera que rodeaba la charla no podía ser más transparente; Fernando hizo todo lo posible – y lo consiguió – de responder a nuestras preguntas más afiladas, pero siempre con educación y la curiosidad que propone estos encuentros. Cada vez que daba un dato, nuestras mentes estaban más abiertas a esta Asociación. Demostraba paso a paso nuestra incertidumbre sobre cómo se financiaban y dónde distribuían su “riqueza”. Paso a paso nos enseñó qué hacían con los materiales que llegaban a sus manos. Nos hizo saber que no éramos especiales en este sentido, puesto que cualquier persona que se pasara por allí podría conocer, de primera mano, lo que nos estaba explicando. Aunque sólo entregara una bolsa de ropa. La asociación está totalmente abierta a la información. Por eso, no quiero plasmarlo por aquí y que seáis vosotros mismos los que descubráis ese mundo. Dónde va la ropa, cuál se recicla. Qué hacen con los zapatos, con los juguetes, con los medicamentos, con las pilas, con los objetos electrónicos.

Entramos en otra nave contigua y observamos que no hay dos sillas iguales, dos mesas del mismo color, tableros de diferente tamaños. Todo es reutilizable. Palabra que tienen como premisa de la Asociación. Nos encontramos con una farmacéutica, un médico, unas universitarias. Todos voluntarios, es más, Ana nos explica que también hay un gran número de parados como voluntarios. Impresionante.

De repente, Fernando me dio una caja de medicamentos que estábamos catalogando. Tenía veinte pastillas y me dice, así aprendí a saber cuánto son cinco mil kilos de medicamentos. Una verdadera pluma es lo que tenía en la mano. Intenté imaginarme lo que podía ocupar cinco mil kilos de estas cajitas y lo que se podía hacer con tal cantidad. Hacedlo vosotros, coged una caja de cualquier medicamento e imaginaros lo que son cinco mil kilos de eso. Cantidad que mandan anualmente a Perú. Este es un trabajo de empatía. Es imposible creer que se puede vivir de otra manera, es una vida empática, puesto que es una labor donde no conoces a tu benefactor. La fe sobre la que pesa esta ayuda es tremenda. Aunque la asociación tiene bien atado a quién van las ayudas, hasta con auditorias externas, no deja de ser un trabajo asociado a la voluntad de ayudar. A intentar hacer un mundo sin fronteras. Mandan su ayuda donde mejor pueden comprender tales acciones. ¿Creemos que en nuestra región necesitamos la ayuda que ellos realizan en Perú? ¿Creemos que no ayudan a nuestra región? Pues ellos tienen a once trabajadores laborales, comercian con negocios locales y por eso económicamente realizan la acción necesaria en nuestra región, para así poder hacer llegar la necesaria en otras regiones. Por eso una de las preguntas que le hicimos fue que cuánto llegaba a Perú por cada euro. Por cada euro que entra en esta nave, llegan a
Perú trece; esta fue la respuesta de Fernando. Silencio de admiración en la nave.

Me gustaría poder imaginar cómo llegan a sus casa esos trabajadores y voluntarios (más de ciento cincuenta, pero hacen falta más, ¿eh?) cómo descansan su conciencia y su espíritu y las comparo con las llegadas de los dictadores, banqueros y empresarios sin escrúpulos, que por desgracia, los hay. Intento imaginar la diferente sonrisa con la que abren la puerta de su casa. Me imagino la jornada laboral de cada uno de ellos. Intento comprender cómo pueden estar tan entregados a un trabajo abstracto, donde no caben medallas, ni distinciones, ni premios al mejor trabajador del mes y compararlos con los antes mencionados. Intento comprender cuánto nos puede costar llegar a cada uno de nosotros tener ese sentido de empatía y esperanza. Intento imaginarme hacer de “Madre Coraje” una forma de vida. Intento comprender cómo una persona puede dejarlo todo, para estar volcado con este proyecto. Como, ya me dijo Fernando, en nuestra asociación no existen las fronteras, por eso la palabra más importante dentro de “Madre Coraje” es EMPATÍA.


Por Rubén González, con motivo de la visita de los ADN a Madre Coraje








jueves, 14 de junio de 2012

IX SEMANA DE LA PARTICIPACIÓN Y EL VOLUNTARIADO

En la imagen Ana y José Antonio, dos de los ADN que atendieron el stand durante esta IX Semana
Los días 18, 19 y 20 de mayo se celebró la IX Semana de la Participación y el Voluntariado un evento que, bajo el lema "Hacer voluntariado es querer cambiar el mundo" ha reunido, un año más, a un número importante de asociaciones y entidades vinculadas a la solidaridad, al comercio justo, las artes, la infancia, la comunicación... Viernes, sábado y domingo fueron los días elegidos, y el lugar el Paseo del Parque. Allí estuvimos representados los Agentes Dinamizadores en un stand que, por primera vez y no por última, nos acogía en esta feria del voluntariado.




Nuestro agradecimiento a los ADN que regalaron su tiempo libre para mantener abierto el stand durante todo el fin de semana (Miguel, José Antonio, Víctor, José, Rubén, Ana y Carmen), a los compañeros y amigos que nos visitaron, a los ciudadanos que se acercaron a conocernos y gratamente sorprendidos se marcharon con una sonrisa (y asombrados por lo que está haciendo el voluntariado de Limasa). Y, como no, nuestro agradecimiento también a los miembros de la dirección de la empresa que pasaron para allí para evidenciar su apoyo a lo que es ya nuestra causa. Y también, por supuesto, a los miembros del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Málaga, a quienes agradecemos sus palabras de apoyo. Así como a los representantes del resto de partidos con representación en el Ayuntamiento que también nos visitaron.

Seguimos adelante.









CONTIGO PAN, QUESO Y JABÓN







Los Agentes Dinamizadores están plenamente comprometidos con la sostenibilidad, con el tránsito que de manera inequívoca tenemos que dar hacia una sociedad en la que el retorno a lo natural y el fomento de lo medioambiental sean valores en alza. Y todos sabemos, por demás, que lo artesanal es una garantía de calidad en el producto y, no solo eso, sino de esa parte transpersonal y afectiva que le falta a los productos que se fabrican en una cadena de producción, y que no es otra cosa que el cariño, hacer las cosas con cariño. Esto también forma parte de una vida sana.


Por todo esto quizá era inevitable que, una vez puesto en marcha el Huerto Ecológico, el siguiente paso no fuera otro que impartir un taller (como siempre de manos de nuestros ADN) sobre elaboración artesanal de productos alimenticios y, en este caso, también de jabón. Fue el 12 de mayo, en el CAM, y asisitieron, amén de nuestros incondicionales voluntarios, trabajadores y familiares. La creatividad a la mesa. Una jornada, más que eso una convivencia, muy suculenta.